viernes, 21 de octubre de 2011

Cultura

En Venezuela la cultura tiene aire a mestizo, es mujer y hombre, un adolescente en plena pubertad, pasado y visión a futuro, es el placer de descubrir el alma de quién lo creía todo perdido…Es el viento que juega con el universo de Soto, en la Sabana de Simón Díaz, Mujer de, como afirmaría Ibsen Martínez, por estas calles, y Alí primera reforzaría la historia con sus techos de cartón, mientras que José Ignacio Cabrunas le daría un final de cuentos de hadas en Toda una Dama, quien se maravilla con las caricaturas de Pedro León Zapata y va al teatro a degustar un exquisito plato de la mano de un hombre que se casó con su propia imaginación, Isaac Chocrón. Fémina esculpida por Francisco Narváez, en su periodo de mayor exaltación, ser humano tan elocuente como Miranda en la Carraca de Arturo Michelena. Es la mujer que sonríe mientras su amante le narra a una ineludible Venezuela a través de los sonetos de Andrés Eloy Blanco, poeta a quien además citan los niños del Páramo, a través de un… “De Chachopo a Apartadero caminas, Luz Caraballo”… poema convertido en música, magia, tradición y en todo un mito… Es además, un ambiente en el “Teresa Carreño” de fascinación, orgullo y patria; Es la melodía de la Orquesta sinfónica Simón Bolívar, y la lagrima que traza su paso a través del rostro de nuestra protagonista… las batutas de Gustavo Dudamel le han hecho dar un vuelco a su corazón, Hoy se siente más venezolana que nunca… Su nombre según Gallegos es Doña Bárbara, quien en lo más profundo de su ser guarda bajo llave el fiel sentimiento de una Alma Llanera

(Acabo de encontrar estas líneas que escribí hace muchos años.. Como dicen por ahí, recordar es vivir... Estoy viviendo amigos, estoy viviendo)  

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