martes, 31 de marzo de 2009

Es extraño...

Extraño es entenderlo todo en el infinito predominio del desconocimiento.
Extraño es jugar a interpretar un rol absolutamente opuesto a ti mismo.
Extraño es intuir, mientras obvias hacer gala de alguno de tus sentidos.
Extraño es idear, para luego no hacer nada.
Extraños los corazones que son demasiado grandes como para amar a un solo ser humano.
Extraña la verdad en el imperio de la mentira.
Extraña la música que no regenera soledades.
Extraña la historia que ha dejado de enseñar.
Extraño el aprendiz, cuando no queda mucho por conocer.
Extraño Botero que maravilló al mundo con curvas delicadamente hermosas.
Extraños los que se atreven a innovar en territorios demarcados.
Extraño Gandhi que batalló en paz y murió asesinado.
Extraña la lluvia que todavía rememora la esperanza.
Extraños los días que circulan con vehemencia y languidez.

Extraña yo, Extraño tu… Extraños nosotros.

Extraña es tu mirada, porque no me dice nada.
Extraño es saborear los besos que hemos guardado hasta una próxima oportunidad… Utópica.
Extraño es este sentimiento efímero… Inverso.
Extraña es esa sonrisa que se delinea sobre los cimientos de tus labios tristes.
Extrañas tus palabras que me hablan en el silencio.
Extraño que el olor a menta fuera tu aroma predilecto.
Extraños tus cabellos que danzan al compás del viento rítmico que hace vida bajo las cuatro paredes de tu aburrimiento.
Extraña la costumbre de quererte sin remedio.
Extraña las caricias que se dibujaron en tu piel.
Extraño el adiós y la facilidad para aceptarlo.
Extraño es olvidar, mientras te escucho al otro lado del teléfono.
Extraña tu ausencia bajo las sombras del recuerdo.
Extrañas las lágrimas que mis ojos no han derramado.
Extraña la ficción de un futuro compartido.
Extraño el resentimiento, por saber que ahora tu compañía la compartes con otra persona.
Extraño es extrañar a quien ya no extraña más.

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