martes, 4 de enero de 2011

Instrucciones para volverse loco

Creerá usted que el hecho mismo de pretender señalarle la manera correcta de entrar en el paralelismo de la locura, es un ademán imaginario que permite presenciar a simple vista, una inocua manifestación de egocentrismo en su más pura connotación. Sin embargo, permítanos intentarlo…


Podrá parecer un poco minucioso, pero nos hemos tomado la libertad de desglosar el proceso en siete sencillos pasos (Leyó bien, no cinco, ni diez, sino siete pasos, como siete son los días de la semana).

1.- En primer lugar, concierne hablarle del miedo. Sí, el miedo a ser diferente. Sí, el miedo a pensar lo contrario. Y sí, el miedo a vivir. El miedo a vivir considerando lo que puedan opinar los demás. Entonces, ¡vamos!, deshágase del miedo. ¡Adelante!, que son solo cinco letras y un montón de inseguridades. ¿Listo? Pues entonces sea bienvenido al mundo de las causalidades, donde es usted quien decide cómo vivir, usted que se ha cansado de ese repetitivo mundo el en que viven aquellos a quienes les gusta ser llamados: cuerdos.

2.- ¿Está lloviendo a cántaros? Pues salga a la calle, abra sus brazos y permita que el agua le alimente los poros de su piel. Posteriormente abra su boca y aliméntese con las bondades de Dios. Si es posible tome a la primera persona que se atreva a mirarlo y baile con ella, así sea, en contra de su voluntad.

3.- Cante. Su canción preferida, o aquella que ecuchó poco, pero se le quedó grabada en la mente. Cante para que su alma vuele a través de las hojas de un sauce acompañada del viento. Cante para endulzar la suave melodía de Orfeo, cante.

4.- En este punto nos permitiremos hacerle una pregunta ¿Cuál es el atuendo que jamás usted se permitiría vestir? ¿Se lo ha imaginado ya? Despídase entonces del indeseado mundo de los complejos y vista eso, eso que se dibujó en su mente desde el primer instante, eso que tantas veces ha deseado ponerse; vístalo y salga a la calle. No tema llamar la atención, por el contrario, piense en lo libre que se siente pasease por el mundo con una conducta diferente, disfrútelo y sonría.

5.- Coma. Disfrute lo que su paladar atribuye a sus sentidos sin sentirse culpable, olvídese de la imagen y semejanza de los cuadros de Botero.

6.- Todos los seres humanos guardan secretos, uno de estos, por lo general, es ese sueño oculto bajo las murallas de un deseo carcomido por el tiempo, peculiarmente resguardado entre los recuerdos, de tal manera, que cuando algún fracaso nos perturba el intelecto, se suele pensar en lo que pudo ser y no fue. Considere entonces, ser pintor, bombero, vaquero, o tenor, en esos instantes de libertad que el mundo real le obsequia para recrearse.

7- Y por último: ¡Ame! Ame como si amara siempre por primera vez. Como si la voz del ser amado fuera material suficiente para que el cielo de esta tarde reinara un poco más azul. Como si la inmensidad de aquella tierra pura, lejana y repleta de sueños, que juventud visitó una, dos, tres veces, pudiera ser el paraíso al que le lleven sus besos. Como si el sol del amanecer se reflejara en su indescriptible y reveladora mirada. Como si una sonrisa fuera suficiente para usted sonreír también. Como si sus dedos inexpertos trazaran en una caricia las líneas de una pintura perfecta. Como si morir, vivir y haber existido se conjugaran en un mismo sentir. Como si valiera la pena respirar porque esa, la persona a quien usted ama, respira a su lado.

… Es así como se les ha instruido en el camino desmesurado –Socialmente hablando- de ser feliz bajo la sombra de ese paradigma que algunos han denominado locura.

                  
Eso sí, jamás acepte que está loco.